28 mayo 2009 en 10:18 PM | Publicado en Divulgación de la Antropología | 1 comentario
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Un antropologo físico en las ciencias forenses

Por Juan Carlos Tercero Aley

 

Las ciencias forenses son el conjunto de disciplinas científicas cuyos conocimientos y técnicas permiten, en un presunto hecho delictuoso, determinar en auxilio de los órganos encargados de administrar justicia, su existencia así como posibilitar su reconstrucción, o bien, señalar y precisar la intervención de uno o varios sujetos en el mismo[1].

¿Cómo puede la antropología física ser de ayuda en este campo?

Trabajo en la Dirección de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia del estado de Zacatecas. Como antropólogo físico utilizo mis conocimientos para establecer las características físicas de los individuos, así como la interrelación del sujeto con el medio ambiente (biología) y sus manifestaciones. 

Por ejemplo, en individuos vivos contribuyo a establecer sus rasgos fisionómicos en las fichas de media filiación: corpulencia (delgado, mediano, obeso); tipo de cara (larga, mediana, corta); tipo de pelo (lacio, ondulado, rizado); tipo de frente (baja, mediana, corta),  y otros, a partir de parámetros corporales o somáticos, como nosotros le llamamos.

La importancia de esta labor radica en establecer inequívocamente parámetros corporales que precisen cuáles son las características que nos diferencian como personas, y cómo valorarlas. En esta tarea se da énfasis a los rasgos faciales, aunque también se consideran las cicatrices, los tatuajes, las marcas de operaciones o cualquier otro rasgo individualizador. 

En el trabajo con restos óseos o fragmentos ayudo, primero, a determinar si éstos corresponden a la especie humana. Sí es así, determino sexo, edad, estatura, afinidad biológica racial, y más. Mi tarea en este caso es reunir la mayor cantidad de datos fisonómicos que me permitan establecer una relación entre la información que yo obtuve de los restos y los datos de una persona en particular. 

Además, mis conocimientos en antropología física son de utilidad para establecer la interrelación individuo, medio ambiente y sus manifestaciones, como la cantidad de rayos solares y sus implicaciones en el color de la piel y en la pigmentación; el tipo de alimentación, rica en proteínas o grasas, y como se manifiestan en el somatotipo (complexión) de un individuo; el tipo de empleo que realiza una persona, si está sometida a algún elemento tóxico, si su trabajo produce alguna deformidad o rasgo postural, etcétera.

Así, al establecer características individualizadoras e interrelaciones individuo-medio ambiente, es como la antropología física auxilia a las ciencias forenses y a la procuración de justicia de nuestro país.


[1] Moreno González, Rafael. Introducción a la Criminalística. Ed. Porrua, México 1993.

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22 mayo 2009 en 12:10 AM | Publicado en Divulgación de la Antropología | Deja un comentario
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A.F. a la búsqueda de los orígenes humanos

Por Ricardo Cabrera.

La antropología física es una disciplina social, que incluye el componente biológico de la humanidad, así nuestra ciencia intenta comprender a los seres humanos desde sus conductas culturales y sus necesidades biológicas. Como refiere el bioantropólogo francés  Edgar Morin:

“Los seres humanos somos seres biológicos y culturales, ya que así, como tenemos necesidades biológicas, también tenemos necesidades culturales”.

Sí, somos seres bioculturales, porque, primates al fin, en algún momento de nuestra historia evolutiva – hace dos y medio millones de años, según índica el registro arqueológico- nuestros ancestros apostaron por la cultura como una de sus principales adaptaciones y ya nunca pudieron dejarla de lado. Aún ahora, renunciar a ella, sería tanto como invitar a nuestra especie, Homo sapiens, a la extinción.

Antropología física ¿para qué?…

Dentro de la Antropología Física existen varios campos de estudio. Uno de ellos, fascinante y sublime, es el de la Paleoantropología: disciplina que estudia los orígenes biológicos y culturales así como la evolución de los seres humanos, desde sus comienzos primates hasta la aparición y desarrollo de las adaptaciones culturales. Mismas, que han hecho de los Homo sapiens unos primates dominantes y desmesurados en la búsqueda de placeres.

La Paleoantropología sólo puede entenderse dentro del contexto de la Antropología Física ya que otras carreras antropológicas, como la Etnología y la Antropología Social, excluyen de sus planes de estudio la investigación sobre la evolución primate y los orígenes de la cultura. No así nuestra ciencia, que para la formación de sus profesionales incluye materias como: filogenia y comportamiento primate, paleoantropología y prehistoria, geología histórica, teorías evolutivas y prehistoria de América, que le proporcionan al antropólogo físico una visión integral del proceso evolutivo o filogenia humana.

No sólo la visión biocultural del antropólogo físico da sentido a la paleoantropología sino que se retroalimenta con ella. La Paleoantropología aplicada a la antropología física ayuda al científico a comprender lo que fuimos, lo que somos y lo que – probablemente – seremos en el futuro, como especie y como parte de un proceso evolutivo más amplio, el del planeta tierra.

Voltear la mirada hacia el pasado – desde una visión paleoantropológica – nos ayuda a comprender no sólo la biología primate que todos llevamos dentro sino también el origen y diversidad cultural de los seres humanos. Comprender la paleoantropología, no es solo cuestión de saber como fuimos en el pasado, sino de entendernos más y, así, comprender mejor al Homo sapiens. 

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