11 febrero 2011 a las 12:01 AM | Publicado en Divulgación de la Antropología | 2 comentarios
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Por Gabriela Espinosa Verde

Quizás pensar en los dientes como evocadores del pasado traiga a nuestra mente imágenes de aquellos momentos cuando mudamos las piezas dentales o del dolor provocado por alguna caries. Sin embargo, los dientes pueden no sólo hablarnos de un pasado cercano: el propio, sino también de uno mucho más antiguo, el de nuestros antepasados.

En nuestra dentición podemos encontrar rastros de la alimentación, de algunas enfermedades, de ciertas prácticas culturales, de la edad, y no menos importante, de nuestro proceso ontogénico (de crecimiento y desarrollo). Además, la estructura de los dientes es tan resistente, que suelen conservarse mejor que algunos huesos y por ello constituyen una interesante ventana al pasado.

Para muestra, los resultados publicados en diciembre pasado, en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS), en los cuales se plantea que la ontogenia de los neandertales iba más a prisa que en los miembros de nuestra especie, pero más lenta que  la de los grandes simios (gorilas, orangutanes y chimpancés).

Los seres humanos, dice el grupo de investigación, tenemos un proceso de desarrollo inusual, pues nuestro destete temprano, una larga infancia, un inicio tardío de la reproducción, los cortos intervalos entre el nacimiento de los hijos y una larga vida funcional se contrapone al destete tardío, la reproducción temprana y un largo periodo entre el nacimiento de las crías, en los grandes simios.

En el orden primate, al que pertenecemos, la erupción dental esta estrechamente vinculada a varios han mostrado que nuestros ancestros del Plioceno y del inicio del Pleistoceno, entre tres y un millón de años, tenían un proceso de desarrollo más rápido que el de nuestra especie. Pero, hablando de un tiempo ligeramente más cercano ¿qué tan diferente era la ontogenia de los neandertales con respecto a la nuestra?

Para acercarse a la respuesta, un grupo de científicos se dispuso analizar los restos dentales de fósiles de neandertal y de los primeros miembros de nuestra especie, y los comparó con la dentición de poblaciones humanas actuales. Dicho estudio se realizó siguiendo un método no destructivo, una histología virtual en 3D a partir de las imágenes generadas por un sincrotrón de rayos X (un tipo de acelerador de partículas).

En el estudio se utilizaron 90 dientes permanentes, de 28 neandertales y 39 dientes permanentes de  nueve fósiles humanos. Éstos se compararon con 464 dientes de humanos modernos. Los resultados, los humanos presentamos una maduración dental más lenta que los neandertales, por ejemplo:  mientras que en los humanos el primer molar comienza a calcificarse dos o tres semanas antes del nacimiento y la corona completa su formación alrededor de los tres años, en los neandertales la calcificación inicia al mismo tiempo que en sapiens pero completa su formación cerca de seis meses antes que los de nuestra especie.

¿A qué debemos que unas especies se desarrollen más deprisa que otras? Algunos consideran que se debe a que las condiciones severas de vida, que aumentan los índices de mortalidad de adultos jóvenes,  actúan como presión de selección para mantener  un patrón de maduración rápida; otros consideran, que los riesgos ambientales favorecen un lento crecimiento de los organismos juveniles; es decir, podría ser que las severas condiciones de vida obligarán a los neandertales a madurar ligeramente más rápido que los miembros de nuestra especio, o bien, que el arriesgado ambiente en que crecieron nuestros ancestros favoreciera una ampliación del tiempo en que los humanos jóvenes deben estar bajo la protección de los mayores.

¿Cuál es la opción? Los autores no presentan una postura al respecto, en su lugar, esperan que los estudios de ADN de neandertal den más luz sobre el asunto. Si bien, los dientes nos hablan del pasado son sólo una pieza en el enorme rompecabezas que es la historia de nuestro árbol evolutivo.

Referencia

Smith Tanya M, et. al. Dental evidence for ontogenetic differences between modern humans and Neanderthals, en: Proceedings of the Nartional Academy of Sciences of the United States of America, vol. 107, no. 49, 7 de diciembre de 2010, pp. 20923-209238.

2 comentarios »

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  1. Me parece muy interesante el estudio de la ontogenia y bueno creo que muestran datos muy interesantes hacerca del desarrollo dental segun la especie y mas si se investiga la edad tanto reciente como antigua de los seres.

  2. Orale!! es demasiado interesante conocer como es ke por medio de la denticion se pueden observar distintos factores de la vida no solo de un ser humano… como habla aki tambn de la especie neanderthal, proporcionando datos ke se pueden conocer aun no sabiendo a ke se dedicaban y ake cultura pertenecen… asi como las nuevas incognitas ke van saliendo apartir de esta investigacion


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