29 agosto 2011 en 12:27 AM | Publicado en Divulgadores y antropólogos | 1 comentario
Etiquetas: ,

Por: María Esther Rosas Lima

¡Gracias Elsa!

Para la antropología su principal actividad es el estudiar al ser humano y su entorno: el medio físico, social y cultural donde se desenvuelve como parte de la sociedad.

El estudio de la salud-enfermedad abarca varios campos de conocimiento y desde la Antropología lo han abordado la antropología física, la antropología social, la arqueología y la historia. Con este enfoque multidisciplinario se enriquecido la visión e interpretación que se tiene de los hechos que conforman este estudio.

Dentro del campo Salud, Enfermedad y Muerte destacan las investigaciones de la Dra. Elsa Malvido Miranda (14 febrero 1941 – 9 abril 2011),  quien  en sus valiosos trabajos resaltó la importancia que tienen estos procesos como parte de una sociedad. Sus investigaciones abarcaron desde la época prehistórica (prehispánica) hasta lo que va del siglo XXI, siendo un parteaguas para jóvenes investigadores que, año con año, en el Congreso de Salud – Enfermedad.

En dicha reunión académica se podía dar el primer paso para acercarse a un congreso de talla internacional, pues siempre era amable, crítico y a la vanguardia.  En él se presentaban trabajos desde muy diversas disciplinas, por lo que la gente que participaba no siempre era de nuestro gremio, también colaboraban médicos, odontólogos, psicólogos, metafísicos, por nombrar a los que recuerdo, lo cual enriquecía, sobremanera, nuestras perspectivas en torno a la salud, la muerte y la enfermedad.

La Dra. Malvido destacó dentro de las filas del INAH por su trayectoria: 40 años dedicados a la investigación, por ello se ganó el ser definida como “La Especialista” en temas relacionados con el manejo e ideología de la muerte en la época prehispánica, la colonia y los siglos XIX, XX y lo que va del XXI. Gracias a su empeño y dedicación, su trabajo cruzó las fronteras llegando a tener presencia en diferentes países y continentes como Estados Unidos de América, Costa Rica, Perú, Venezuela, Chile, Argentina, España, Portugal, entre otros.  Dentro del INAH y la Dirección de Estudios Históricos su trabajo de investigación dio como fruto el Taller de estudios sobre la muerte y el Congreso Internacional de Salud – Enfermedad de la Prehistoria al siglo XXI.

Entre los diversos trabajos que realizó la Dra. Malvido se encuentran: “Demografía histórica de México siglos XV – XIX”, “Ensayos sobre la historia de las epidemias en México”, “Historia de la medicina en México: medicina Novohispana siglo XVI”, “Enfermedad y muerte en América y Andalucía siglos XVI y XX”, “Cuerpo humano y su tratamiento mortuorio” y “Caras de la muerte en el mundo”, donde destaca panes y dulces para la muerte, el mexicano y la muerte, el arte del buen morir, entre muchas obras más.

Por esto y más es importante destacar la importancia de su legado en la antropología y las aportaciones que realizó al estudio de la salud, enfermedad y muerte, pero sobre todo, dar fe de lo importante que era el foro, que año con año, preparaba para su Congreso en cual podíamos participar los jóvenes investigadores sin temor a ser crucificados en el intento.

Su deceso el pasado mes de abril cerró una vida dedicada a la investigación, pero esperemos que no sea igual a los trabajos encaminados a este amplio tema. Sin lugar a dudas la Dra. Elsa será recordada por muchos como una excelente investigadora, compañera, amiga y maestra, por ello este pequeño homenaje en su memoria.

Q.E.P.D.

Obituario

http://investigadoresinah.org.mx/obituario/

Referencias:

http://www.inah.gob.mx/index.php/boletines/8-investigaciones-y-estudios-historicos/4970-fallecio-la-historiadora-elsa-malvido

http://www.informador.com.mx/cultura/2011/284631/6/muere-la-historiadora-elsa-malvido.htm

Anuncios

22 julio 2011 en 12:05 AM | Publicado en Paleoantropología y prehistoria | 1 comentario
Etiquetas: , , , , , , ,

Por: Gabriela Espinosa Verde

Ahora que me enfrentó al reto de escribir sobre prehistoria suelo, con frecuencia, tomarme un respiro para preguntarme qué tanto mi perspectiva del mundo se cuela entre las líneas que redacto. Cuando me asalta la duda voy a mis notas y verifico no estar afirmando algo que los autores que leí no hayan afirmado o negar algo que ellos no hayan negado ¡Claro! Esto cuando retomó lo que dijeron, pero al hacer una reflexión propia lo único que puedo hacer es leer y releer lo escrito para confirmar que no estoy diciendo nada de lo que no esté segura.

Ahora escribo sobre la Edad de Bronce en la Península Escandinava. El sitio de una exposición sobre prehistoria danesa, en la web del Museo Nacional de Dinamarca, me ha proporcionado una cantidad importante de datos. Una noche, cansada de las horas frente a la computadora, alejé lo ojos de la pantalla y recordé que debía escribir un nuevo post. En ese momento comencé  a pasar una a una las hojas donde tomé mis apuntes, intentando encontrar algo sobre que escribir. Casi al final me encontré con los datos de los lurs, esos  instrumentos musicales de viento con los que se pueden tocar entre ocho y doce notas naturales, fabricados en bronce hacia el año 1 000 a.n.e.

Sólo se han descubierto 39 ejemplares, dice el sitio del Museo Nacional, y aunque la mayoría provienen de Dinamarca algunos se encontraron en Suecia, Noruega y el norte de Alemania, siempre en pantanos. Pero lo más interesante, a la luz de mis propias mortificaciones, es el nombre. Resulta que éste les fue dado en el siglo XIX al relacionarlos con las Sagas Islandesas, donde se habla de que los guerreros eran convocados a la batalla con el lur y como en aquel siglo se consideraban objetos usados en la guerra, se pensó que estos debían de ser los instrumentos de los que hablaban las sagas.

El estudio de grabados rupestres de la Edad del Bronce ha cambiado esa opinión, pues en estas imágenes se les ve siendo usados por quienes participan en procesiones o ritos religiosos, además, si fueron depositados en pantanos –lugares utilizados para colocar ofrendas- muy probablemente tienen un rol en la religión.

¿Trompetas de bronce para la guerra o instrumentos musicales para rituales religiosos? Imposible saberlo con certeza, sin embargo,  la referencia visual que proporcionan los grabados rupestres y el hecho de encontrarlos en pantanos los acercan más a una función religiosa que a una de guerra, pues el único vínculo con ésta es que los estudiosos del siglo XIX vieron en ellos la materialización de lo que referían las Sagas. Más allá de si tuvieron una función religiosa o una guerrera, en el aniversario número 200 del Museo Nacional de Dinamarca, un par de lurs fueron tocados como parte de los festejos.

En realidad no sé si esto debería dejarme más tranquila o más preocupada sobre la inminente posibilidad de que mire al pasado y escriba de él como si se tratará del presente, pues aunque existen infinidad de ejemplos en la historia de las ciencias de las interpretaciones realizadas a la luz de realidades particulares, la intención será siempre intentar comprender y encontrar respuestas objetivas y satisfactorias a nuestras inquietudes.

Fuente

NationalMuseet, Møder med Danmarks oldtid, Nationalmuseet, København, URL: http://oldtiden.natmus.dk/udstillingen/bronzealderen/lurerne_fra_bronzealderen/language/uk/

[Consultado en su versión en inglés el 21 de Julio de 2011]

Página siguiente »

Blog de WordPress.com.
Entries y comentarios feeds.